viernes, 27 de agosto de 2004
Seguridad y miedo, malas compañeras

Leo en el Cryptogram del mes de agosto una curiosa y significativa anécdota respecto al nivel de paranoia que se está alcanzando en EE.UU.

El asunto en cuestión es que en un avión de United Airlines alguien encontró en pleno vuelo Sydney-Los Angeles una bolsa con las letras "BOB" y su intuición le llevo a pensar en las siglas de las palabras "Bomb on board". Como buen ciudadano, rápidamente se lo comunicó al comandante, que decidió dar la vuelta y volver a Sydney.

Bruce Shneier comenta como los temas de seguridad se estan empezando a trivializar y empiezan a estar en manos de gente con poca formación a la que encima se la está acojonando constantemente con unos supuestos incrementos del nivel de seguridad nacional.

Del blog de Microsiervos extraigo el texto de la pelicula "Dune" que creo que es muy adecuado para esta situación. LA secuencia en cuestión corresponde a la prueba que le hacen a Paul Atreides para ver su resistencia mental frente a una Benne Gesserit.

"No temeré al miedo.
El miedo mata la mente.
El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total.
Afrontaré mi miedo.
Permitiré que pase sobre mí y a través de mí.
Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino.
Allá donde haya pasado el miedo ya no habrá nada.
Sólo quedaré yo."


Y es que "La seguridad puede ser el peor enemigo de la seguridad."
Se está abusando y usando como excusa para todo. Al final, todo esto está produciendo que la gente esté excesivamente sensibilizada con el tema y eso es tan malo como que no lo estén nada.

Hace poco que he visto la película "Farenheit 9/11" y en parte de la argumentación anti-Bush se comenta que puede estar usándose el miedo como herramienta política. En situaciones de pánico, las personas reaccionamos de forma diferente y nuestro comportamiento es más ductil y maleable, es más fácil que pueda ser dirigido.

Algo despreciable y sobre todo, peligroso para la propia seguridad. Al final, las medidas de seguridad pueden ser la principal amenaza o bien, los constantes avisos de alerta pueden hacer que ese mecanismo pierda credibilidad y que acabe por ignorarse.

¿Estaríamos mirando un coche si su alarma salta cada 10 minutos todos los días a todas horas? Creo que no, al final, tantos falsos positivos terminarían con nuestra paciencia y acabaríamos por ignorar estas alarmas.





 
;